Esta movilización militar se complementa con una campaña diplomática y de comunicación.

En un gesto inusual, Maduro pidió a los estudiantes venezolanos contactar a jóvenes en Estados Unidos para “contar al exterior que en Venezuela hay gente buena” y así evitar un conflicto.

Simultáneamente, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, inauguró un centro de formación táctica para preparar a las fuerzas de seguridad en caso de una invasión. En un acto que busca proyectar normalidad y apoyo popular, Maduro también anunció la celebración de su cumpleaños número 63 con un “gran concierto” en el estadio más grande de Caracas, un evento con una fuerte carga política. Esta combinación de preparativos militares, llamados a la paz y actos de masas refleja un intento de consolidar el frente interno y enviar un mensaje de fortaleza tanto a sus seguidores como a sus adversarios internacionales.