Trinidad y Tobago ha sido el aliado más firme, permitiendo ejercicios militares en su territorio, lo que Caracas ha calificado como una "provocación hostil". Guyana también ha respaldado las maniobras en medio de su disputa territorial con Venezuela por el Esequibo. Como respuesta, el gobierno de Maduro ha movilizado a unos 200.000 militares para ejercicios de defensa, ha reforzado su propaganda contra las "amenazas imperiales" y ha anunciado la defensa de la capital con "armamento pesado y misiles". La tensión se ha incrementado con el sobrevuelo de aviones cisterna estadounidenses cerca de la isla de Margarita y la difusión de videos de ejercicios con fuego real por parte del Cuerpo de Marines de EE.

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