El gobierno de Estados Unidos ha designado oficialmente al "Cartel de los Soles" como una Organización Terrorista Extranjera (FTO), una medida que intensifica drásticamente la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro. Esta acción, que entrará en vigencia el 24 de noviembre y responsabiliza directamente a Maduro y a Diosdado Cabello, amplía el marco legal para futuras acciones sancionatorias y militares contra Venezuela. La designación como FTO es una de las herramientas más contundentes en la política exterior estadounidense, ya que no solo impone severas sanciones económicas, sino que también habilita el uso de instrumentos de seguridad nacional para enfrentar a la organización. Según el secretario de Estado, Marco Rubio, esta decisión permitirá una mayor persecución financiera, judicial y extraterritorial contra los miembros del cartel y sus redes de apoyo.
La medida se produce en un contexto de creciente presión, que incluye un masivo despliegue militar en el Caribe. La administración Trump justifica la decisión argumentando que el grupo está involucrado en narcotráfico y actividades terroristas.
Como respuesta, el presidente Nicolás Maduro ha rechazado categóricamente la designación, calificándola como parte de una campaña de agresión. La medida ha encontrado eco en otros países de la región; gobiernos como los de Ecuador, Paraguay y Argentina también han catalogado al grupo como una organización terrorista, aumentando el aislamiento internacional del gobierno venezolano. La existencia misma del cartel es un punto de debate, con expertos y algunos líderes regionales cuestionando su estructura y alcance, mientras que Washington lo presenta como un aparato criminal enquistado en el Estado venezolano.
En resumenLa designación del 'Cartel de los Soles' como grupo terrorista marca una escalada significativa, proporcionando a Estados Unidos una base legal más sólida para actuar contra el gobierno venezolano. Esta medida profundiza el aislamiento de Caracas y eleva el riesgo de confrontación en la región.