El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha confirmado los operativos, como el ocurrido el 9 de noviembre en el Pacífico que dejó seis muertos. Mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, ha defendido la campaña como una medida necesaria en la lucha contra el narcotráfico, las críticas se han intensificado. Volker Turk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, afirmó que existen "fuertes indicios de que estos casos violan el derecho internacional en materia de derechos humanos".

Human Rights Watch también ha denunciado las operaciones.

La controversia ha escalado a nivel diplomático, provocando que aliados clave de Washington, como el Reino Unido y Colombia, suspendan la cooperación de inteligencia, al considerar que la información podría ser usada para estos ataques letales que, según expertos, se basan en una interpretación expansiva de las facultades de guerra del presidente Trump.