Esta posible salida negociada representaría una alternativa diplomática a la confrontación militar directa. Según un artículo del medio The Atlantic, la administración estadounidense está considerando dos alternativas principales para la situación venezolana, una de las cuales es una oferta de salida pacífica para Maduro. La propuesta incluiría una amnistía total, un exilio seguro en un tercer país y el retiro de la recompensa que pesa sobre su cabeza por cargos de narcoterrorismo.

Esta opción diplomática se presenta como un camino para evitar una intervención militar, cuyas consecuencias podrían ser impredecibles y desestabilizadoras para toda la región.

La existencia de esta posible negociación sugiere que, a pesar de la retórica beligerante y la escalada militar en el Caribe, Washington mantiene abiertos canales de diálogo o al menos contempla soluciones que no impliquen el uso de la fuerza. La viabilidad de este plan dependería, no obstante, de la disposición de Maduro a aceptar los términos y de la existencia de un país dispuesto a acogerlo, pero su sola consideración indica la complejidad de la estrategia estadounidense hacia Venezuela, que combina la máxima presión con posibles salidas negociadas.