UU. en Venezuela, James Story, calificó como "demasiado grande y potente como para ser sólo antinarcóticos".
Esta perspectiva es compartida por diversas fuentes que argumentan que la verdadera meta de la administración Trump es controlar el petróleo venezolano y forzar un cambio de régimen. La presencia militar ha sido condenada por actores internacionales, incluido el papa León XIV, quien criticó que la cercanía de los navíos a la costa venezolana "aumenta las tensiones". La situación se ha convertido en un punto central de la agenda diplomática regional, con líderes como el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, insistiendo en que el tema debe ser discutido en la cumbre Celac-UE. La combinación de la retórica beligerante de Washington y la movilización de activos militares de alto poder ha creado un ambiente de amenaza latente, donde la línea entre una operación antidrogas y los preparativos para una posible intervención militar se vuelve cada vez más difusa, alimentando la inestabilidad en todo el continente.













