Sin embargo, esta justificación ha sido ampliamente cuestionada.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó las acciones como posibles "ejecuciones extrajudiciales" y una violación del derecho internacional, instando a Estados Unidos a detenerlas de inmediato. El papa León XIV también se pronunció en contra del bombardeo de barcos venezolanos, pidiendo una "profunda reflexión". Críticos, como se menciona en un artículo, describen la justificación de Trump como una "ficción sin sentido" y una "justificación grotesca" diseñada para fundamentar la violencia. Los ataques no solo han afectado a presuntos narcotraficantes, sino que también han generado temor en comunidades pesqueras de la región, como en Trinidad y Tobago, y han resultado en víctimas de diversas nacionalidades, incluyendo un sobreviviente colombiano que fue liberado sin cargos.