La ofensiva de Estados Unidos contra el gobierno venezolano no se limita a la presión militar y diplomática, sino que se extiende al ámbito de las operaciones clandestinas. Documentos y fuentes periodísticas han revelado la autorización de acciones encubiertas por parte de la CIA y un audaz complot de un agente federal para lograr la captura de Nicolás Maduro. Según un detallado informe de la agencia 'Associated Press', un agente federal estadounidense destinado en República Dominicana intentó reclutar a uno de los pilotos de confianza de Nicolás Maduro. El plan consistía en convencer al aviador de desviar un vuelo presidencial hacia un país donde Maduro pudiera ser arrestado por las autoridades estadounidenses, a cambio de una recompensa millonaria. El agente llegó a decirle al piloto: "Todavía te queda tiempo para ser el héroe de Venezuela".
Aunque el complot no tuvo éxito, su revelación expone las tácticas no convencionales empleadas por Washington.
A esto se suma la información de que la administración Trump autorizó operaciones encubiertas de la CIA en Venezuela. En respuesta, el gobierno de Maduro ha denunciado estas maniobras, afirmando incluso haber frustrado un plan de la CIA que buscaba atacar barcos estadounidenses en Trinidad y Tobago para luego culpar a Venezuela y justificar una escalada militar. Estos hechos pintan un panorama de una confrontación que se libra tanto a la vista del público como en las sombras del espionaje y la intriga.
En resumenLa estrategia estadounidense contra Venezuela incluye una dimensión secreta, evidenciada por la autorización de operaciones de la CIA y la revelación de un plan para que el piloto de Nicolás Maduro lo traicionara, mostrando que la confrontación también se libra en el terreno del espionaje.