Posteriormente, el presidente Maduro anunció la neutralización de otros tres aviones vinculados al narcotráfico. Estas acciones son una demostración de capacidad militar y una respuesta directa a la justificación de Estados Unidos para su despliegue en la región: la lucha contra las drogas. Al posicionarse también como un actor activo en este combate, Venezuela busca disputar la narrativa estadounidense y proyectar una imagen de control sobre su territorio. Adicionalmente, Maduro ha elevado el tono de la confrontación interna, solicitando al Tribunal Supremo de Justicia la facultad de retirar la nacionalidad a quienes "pidan invasión", una medida dirigida a opositores como Leopoldo López. Esta combinación de acciones militares y políticas refleja una estrategia de defensa multifacética ante lo que el chavismo considera una amenaza existencial.