Estas publicaciones generaron una alarma inmediata a nivel internacional.

Sin embargo, la respuesta oficial fue contundente.

El senador por Florida, Marco Rubio, una figura clave en la política de EE.

UU. hacia Venezuela, acusó al 'Miami Herald' de publicar una "historia falsa".

Poco después, el propio presidente Donald Trump, al ser consultado por periodistas, negó haber tomado una decisión sobre atacar objetivos en territorio venezolano.

Esta dinámica de filtraciones alarmantes seguidas de desmentidos oficiales parece ser parte de una estrategia de "operación psicológica", como la describió un exenviado de EE.

UU. para Venezuela.

El objetivo sería mantener al gobierno de Maduro bajo una presión extrema y constante, sin llegar a confirmar una acción militar directa, creando así un ambiente de incertidumbre y desgaste.