El líder opositor ha defendido las acciones de Washington, argumentando que no buscan atacar al pueblo venezolano, sino desmantelar las redes criminales que, según él, operan desde el gobierno. Tras el anuncio, López calificó la medida como una “arbitrariedad” y una muestra de la naturaleza del régimen, y afirmó que no presentará ninguna demanda en contra. La iniciativa del chavismo representa una escalada en la persecución contra sus opositores, utilizando herramientas legales para castigar a quienes considera “traidores a la patria” por su alineamiento con las políticas de presión de Washington.