Esta postura ha sido duramente criticada por organismos internacionales.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó a Washington a detener de inmediato estas operaciones, calificándolas de posibles “ejecuciones extrajudiciales” y una clara “violación del derecho internacional de los derechos humanos”. Türk afirmó haber planteado el asunto directamente a las autoridades estadounidenses, argumentando que no existe base legal para el uso de fuerza letal en estas circunstancias. Organizaciones como Human Rights Watch también han alertado sobre el uso excesivo de la fuerza.

La política ha generado temor en la región, donde pescadores y navegantes temen ser confundidos con criminales. Venezuela ha condenado enérgicamente los hechos, mientras que México ha tenido que suspender la búsqueda de un sobreviviente tras uno de los ataques en el Pacífico, después de que el Pentágono le transfiriera la responsabilidad.