Sin embargo, el gobierno venezolano ha calificado estas acciones como un “asedio criminal” y una “peligrosa provocación”. A pesar de que medios como el ‘Miami Herald’ y el ‘Wall Street Journal’ han reportado la definición de posibles blancos militares en Venezuela, tanto el presidente Donald Trump como el senador Marco Rubio han negado que un ataque sea inminente, acusando a los medios de publicar “historias falsas”. Esta ambigüedad ha generado una profunda división regional, con Colombia y Brasil mostrando enfoques divergentes, y ha sembrado el temor entre poblaciones civiles, como los pescadores de Trinidad y Tobago, que temen ser confundidos con narcotraficantes.