En una medida sin precedentes, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó al presidente de Colombia, Gustavo Petro, a su esposa Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro y al ministro del Interior, Armando Benedetti, en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como “Lista Clinton”. La sanción, justificada por el “aumento histórico” de la producción de cocaína en Colombia bajo su mandato, ha desatado una grave crisis diplomática que se entrelaza con la tensa relación de Washington con Venezuela. La administración Trump acusa a Petro de ser un “líder del narcotráfico”, un “matón” y de permitir que los carteles prosperen, suspendiendo además parte de la ayuda económica al país.
El presidente Petro ha rechazado categóricamente las acusaciones, calificándolas de “calumnias” y una “paradoja”, y ha anunciado que se defenderá judicialmente en Estados Unidos.
El mandatario colombiano atribuye la sanción a la influencia de “mafias colombianas durmiendo en Miami” y a una represalia por su postura crítica frente a la política exterior de EE.
UU.
La crisis ha generado reacciones en la región.
El gobierno de Venezuela emitió un comunicado rechazando la sanción, calificándola de “ilegítima y neocolonial” y una acción para “criminalizar” a Petro y desestabilizar Colombia. Por su parte, el presidente de Bolivia, Luis Arce, expresó su “profunda solidaridad” con el mandatario colombiano. La sanción a Petro es vista por analistas como parte de una estrategia más amplia de la Casa Blanca para presionar a los gobiernos de izquierda en Latinoamérica, en un contexto en el que Trump también ha intensificado su ofensiva militar y retórica contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.
En resumenLa inclusión del presidente Gustavo Petro en la 'Lista Clinton' por parte de EE. UU. ha provocado una crisis diplomática de gran magnitud. La medida, que Bogotá considera una represalia política, es vista en la región como parte de una ofensiva más amplia de Washington contra los gobiernos de izquierda, exacerbando las tensiones ya existentes con Venezuela.