El gobierno de Venezuela ha denunciado que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos ya está realizando operaciones encubiertas dentro del país, en el marco de la escalada de tensiones entre ambas naciones. Esta acusación se produce después de que el presidente Donald Trump autorizara a la agencia a llevar a cabo dichas misiones y en paralelo a un masivo despliegue militar estadounidense en el Caribe. El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, afirmó: “Sabemos que la CIA, bueno, está allí presente no solamente en Venezuela, sino en todas partes del mundo donde hay una embajada de los Estados Unidos”. Sus declaraciones se suman a las del ministro de Interior, Diosdado Cabello, y el canciller Yván Gil, quienes han alertado sobre un supuesto plan de “falsa bandera” orquestado por la CIA.
Según esta denuncia, la agencia planea atacar un buque militar estadounidense en Trinidad y Tobago para culpar a Caracas y así justificar una agresión militar.
Para sustentar estas afirmaciones, el gobierno de Nicolás Maduro anunció la captura de un “grupo mercenario con información directa” de la CIA. El presidente Maduro aseguró que la inteligencia venezolana frustró un plan de la agencia para atacar barcos de Estados Unidos. Estas denuncias se conectan con el contexto histórico de intervenciones de la CIA en América Latina, como se menciona en uno de los artículos, que recuerda los derrocamientos de gobiernos en Guatemala (1954) y Chile (1973), entre otros.
En resumenCaracas acusa a la CIA de realizar operaciones encubiertas en su territorio y de planear un ataque de 'falsa bandera' para justificar una guerra. Estas denuncias, enmarcadas en la autorización de Trump a la agencia y el despliegue militar en el Caribe, elevan la confrontación a un nivel de guerra no declarada y espionaje.