La administración Trump podría estar considerando expandir su ofensiva militar contra el narcotráfico para incluir operaciones terrestres en Venezuela y Colombia. La advertencia fue hecha por el influyente senador republicano Lindsey Graham, quien afirmó que el presidente Donald Trump planea informar al Congreso sobre “futuras potenciales operaciones militares” que podrían pasar “del mar a la tierra”. En una entrevista en el programa ‘Face the Nation’ de CBS, Graham sugirió que la Casa Blanca se prepara para una nueva fase en su declarada guerra contra los carteles. “Habrá un informe sobre la posibilidad de una expansión de mar a tierra”, declaró el senador, lo que ha sido interpretado como una amenaza de intervención militar directa en territorio sudamericano. Aunque Graham aclaró que no se trataría de una “invasión para derrocar a Nicolás Maduro”, comparó la situación con la invasión de Panamá en 1989, argumentando que la acción sería legal para proteger a Estados Unidos del “narcoterrorismo”.
Estas declaraciones se producen en un contexto de intensa actividad militar estadounidense en el Caribe y el Pacífico, donde ya se han realizado múltiples ataques a embarcaciones.
La posibilidad de incursiones terrestres ha sido rechazada firmemente por el presidente colombiano Gustavo Petro, quien advirtió que “cualquier agresión terrestre es invasión y es ruptura de soberanía nacional”.
El gobierno venezolano también ha calificado las declaraciones como una “amenaza directa”.
La Casa Blanca no ha confirmado oficialmente los planes, pero la portavoz Karoline Leavitt indicó que no ve una “desescalada” en las tensiones, calificando a Petro de “líder desquiciado”.
En resumenLa posible expansión de la ofensiva estadounidense a operaciones terrestres en Venezuela y Colombia, según reveló el senador Lindsey Graham, ha elevado al máximo la tensión regional. Mientras Washington lo enmarca en la lucha antinarcóticos, los gobiernos de ambos países suramericanos lo interpretan como una amenaza directa de invasión a su soberanía.