El senador republicano Rick Scott fue particularmente explícito, asegurando que los días de Maduro "están contados" y aconsejándole buscar refugio en Rusia o China. En una entrevista con el programa '60 Minutes', el senador Scott declaró: "Si yo fuera Maduro, estaría haciendo mis maletas y buscando un avión rumbo a Rusia o China". Esta declaración personaliza el conflicto, enmarcándolo no como una disputa entre Estados, sino como una cuenta regresiva para el líder venezolano.
Las palabras de Scott, "sus días están contados y algo va a pasar pronto", han sido interpretadas como una señal de que la política de Washington se enfoca inequívocamente en la remoción de Maduro del poder. Este tipo de retórica, proveniente de figuras influyentes en el Congreso estadounidense, refuerza la percepción en Caracas y en la región de que Estados Unidos no busca una solución negociada, sino un cambio de gobierno por la fuerza o la presión extrema. Estas amenazas directas complementan las acciones militares en el Caribe y las sanciones económicas, conformando una estrategia de máxima presión que deja poco espacio para la diplomacia y eleva el riesgo de un desenlace violento.













