El mandatario venezolano ha insistido en que su Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) está preparada para defender la soberanía del país. "Cualquier fuerza militar del mundo sabe el poder de los Igla-S", advirtió. Además de la retórica armamentística, Maduro ordenó ejercicios militares en las costas del país, que duraron 72 horas, como una demostración práctica de la preparación de sus tropas. Este despliegue de fuerza y la mención específica del armamento ruso subrayan la alianza estratégica de Caracas con Moscú, un factor clave en el equilibrio de poder regional. La postura de Maduro combina la amenaza militar con llamados a la paz, como su mensaje en inglés a Trump: "Not crazy war, please! ", buscando un difícil equilibrio entre la disuasión y la desescalada.