El senador republicano Lindsey Graham reveló que el presidente Donald Trump planea informar al Congreso sobre potenciales operaciones terrestres en Venezuela y Colombia para combatir el narcotráfico.
Las declaraciones de Graham, realizadas en el programa 'Face the Nation' de CBS, sugieren un cambio de estrategia que iría más allá de los ataques marítimos. Según el senador, Trump le comunicó su intención de presentar un informe sobre "la posibilidad de una expansión del mar a la tierra".
Esta afirmación fue reforzada por el propio presidente, quien advirtió que los ataques por tierra "serán lo siguiente" y que podría notificar al Congreso sobre ello.
Esta retórica ha sido interpretada como una amenaza directa de intervención militar en territorio soberano de ambos países suramericanos.
La respuesta de la región no se hizo esperar.
El presidente Gustavo Petro advirtió que "cualquier agresión terrestre es invasión y es ruptura de soberanía nacional".
Analistas y políticos han trazado paralelismos con la invasión estadounidense a Panamá en 1989, un evento que también se justificó sin una autorización explícita del Congreso. La posibilidad de incursiones terrestres, incluso si son limitadas y no una invasión a gran escala, representa la escalada más grave en la confrontación de Washington con los gobiernos de Caracas y Bogotá.













