Las autoridades venezolanas consideran la presencia estadounidense como una "amenaza seria" y una provocación directa a su soberanía.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró que el país se está preparando para enfrentar "la peor amenaza en más de 100 años" y que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) está enfocada en "la defensa de la nación".
En un acto militar, Padrino López afirmó que los militares venezolanos se mantienen "inquebrantables, decididos y muy definidos a seguir defendiendo cada centímetro" del territorio.
Por su parte, el presidente Nicolás Maduro anunció el despliegue de la Fuerza Armada, milicianos y cuerpos policiales en las costas para unos ejercicios militares de 72 horas, como parte del plan "Operación Independencia 200". Maduro también ha elevado el tono de su retórica, advirtiendo que su país cuenta con armamento para su defensa y ha hecho llamados a la paz, como su inusual mensaje en inglés improvisado: "Not crazy war, yes peace".
La movilización militar venezolana busca demostrar capacidad de respuesta y disuasión ante lo que Caracas interpreta no como una operación antinarcóticos, sino como un preludio a una posible agresión o intervención militar por parte de Estados Unidos.













