En una medida sin precedentes que agrava la crisis diplomática regional, el gobierno de Estados Unidos incluyó al presidente de Colombia, Gustavo Petro, su esposa, su hijo y al ministro del Interior en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), comúnmente conocida como la "Lista Clinton". La sanción, justificada por el Departamento del Tesoro por un supuesto favorecimiento al narcotráfico, ha sido categóricamente rechazada por el gobierno colombiano y sus aliados como una represalia política. El Tesoro estadounidense argumentó que "desde que Petro asumió el poder, la producción de cocaína en Colombia se ha disparado a su nivel más alto en décadas". El comunicado oficial acusa al mandatario de permitir "el florecimiento de los cárteles de la droga" y de aliarse con el "régimen narcoterrorista de Nicolás Maduro".
La sanción se basa en una orden ejecutiva que permite designar a extranjeros implicados en narcotráfico internacional.
La respuesta del presidente Petro fue inmediata y desafiante, calificando la medida como una "paradoja" y afirmando: "Luchar contra el narcotráfico durante décadas y con eficacia me trae esta medida". Su gobierno considera la acción una represalia por su postura crítica frente a la guerra contra las drogas y su política de "paz total". Venezuela también se pronunció, rechazando la sanción y afirmando que busca "criminalizar al presidente Gustavo Petro y promover la desestabilización interna de Colombia". La inclusión en esta lista implica el congelamiento de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de transacciones con personas y entidades de EE.
UU., lo que en la práctica representa un severo aislamiento financiero para los afectados.
En resumenLa inclusión del presidente Gustavo Petro y su círculo cercano en la lista de sancionados de la OFAC marca un punto de inflexión en las relaciones entre Colombia y Estados Unidos. Mientras Washington lo justifica como una medida contra el narcotráfico, Bogotá lo interpreta como un ataque político que profundiza la crisis diplomática y amenaza la histórica alianza entre ambos países.