En varias apariciones públicas, Trump ha afirmado que Venezuela, al igual que México y Colombia, está “gobernado por los carteles”.
Específicamente sobre Maduro, Washington lo acusa de ser el cabecilla del “Cartel de los Soles”, una supuesta red criminal compuesta por altos funcionarios del gobierno y militares venezolanos, y ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por su captura.
La ofensiva militar en el Caribe se presenta como una campaña directa contra esta organización.
En un giro reciente, Trump aseguró que Maduro ha intentado negociar para frenar la presión estadounidense. “Él me ha ofrecido de todo”, declaró Trump en la Casa Blanca.
“¿Sabes por qué?
Porque no quiere meterse con Estados Unidos”.
Estas afirmaciones surgieron tras informes de prensa que señalaban que altos funcionarios venezolanos, como Delcy y Jorge Rodríguez, habrían intentado negociar secretamente una transición sin Maduro, propuesta que fue rechazada por Washington. La vicepresidenta Delcy Rodríguez negó dichos informes, calificándolos de “FAKE”.
No obstante, la narrativa de Trump presenta a un régimen venezolano debilitado y dispuesto a ceder sus recursos naturales, como el petróleo y el oro, a cambio de su supervivencia.













