Tras semanas de controvertidos ataques marítimos en el Caribe y el Pacífico, Trump afirmó que el flujo de drogas por mar se ha reducido drásticamente, por lo que los traficantes ahora utilizan rutas terrestres.

“Y les advertí que eso será lo siguiente. La tierra será lo siguiente”, declaró el mandatario. Aunque no especificó el territorio, el contexto de sus declaraciones apuntaba directamente a Venezuela.

Trump mencionó que podría informar al Congreso sobre estas futuras operaciones, aunque también ha sugerido que no necesitaría su autorización.

Esta retórica ha sido interpretada como una amenaza de invasión. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó advirtiendo que “cualquier agresión terrestre es invasión y es ruptura de soberanía nacional”. La posibilidad de una acción terrestre se enmarca en la narrativa de Trump de que países como Venezuela y Colombia están “manejados” por los carteles y que su gobierno está librando una “guerra total” contra ellos. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, reforzó este mensaje al advertir a los carteles: “Te encontraremos.

Mapearemos tus redes.

Te cazaremos y te mataremos”.

La amenaza de llevar el conflicto a tierra representa la escalada más peligrosa hasta la fecha en la confrontación entre Washington y Caracas.