Estas afirmaciones, realizadas en un contexto de máxima tensión, buscan proyectar la idea de un régimen venezolano debilitado y desesperado por negociar ante la ofensiva de Washington. Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, al ser preguntado sobre informes de que Caracas había propuesto planes de desescalada, Trump respondió de forma contundente: “Él me ha ofrecido de todo.
¿Sabes por qué?
Porque no quiere meterse con Estados Unidos”.
Estas declaraciones surgieron poco después de que The New York Times publicara que funcionarios venezolanos habían propuesto a la administración Trump acceso preferencial al petróleo y otros recursos naturales a cambio de una reducción de las tensiones. Trump no especificó la naturaleza de las ofertas, pero su lenguaje sugiere que Maduro estaría dispuesto a ceder en áreas estratégicas, como los recursos naturales, para asegurar su permanencia en el poder. La narrativa de la Casa Blanca presenta la presión militar en el Caribe como una estrategia exitosa que ha forzado a Maduro a buscar una salida. El exvicefiscal venezolano Zair Mundaray apoya esta visión, afirmando que el líder venezolano “ha tratado de dejar el poder, disfrutar lo robado y garantizar su impunidad” a través de diversas negociaciones, incluyendo la mediación de Qatar. Sin embargo, desde Caracas, la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha negado categóricamente la existencia de negociaciones secretas, calificando los reportes como “FAKE”.













