Al ser consultado sobre si la orden incluía “eliminar” al presidente Nicolás Maduro, Trump calificó la pregunta de “ridícula”. El gobierno venezolano reaccionó de inmediato, calificando la autorización como un “acto de agresión”, una “gravísima violación del derecho internacional” y un intento de orquestar un “cambio de régimen”. Nicolás Maduro denunció que se trata de un plan para un “golpe de Estado” y afirmó que la CIA ha conspirado contra su gobierno desde la época de Hugo Chávez. La revelación ha reavivado el debate sobre el historial de intervencionismo de la CIA en América Latina, con expertos y excontratistas de la agencia especulando que las operaciones podrían incluir desde el reclutamiento de generales venezolanos hasta misiones de sabotaje.