Estas declaraciones, realizadas en la Casa Blanca, añaden una dimensión personal y directa a los informes sobre negociaciones secretas y refuerzan la narrativa de Washington de que su estrategia de máxima presión está funcionando. Al ser consultado por la prensa sobre si Maduro había ofrecido los recursos naturales de Venezuela a cambio de permanecer en el poder, Trump respondió de manera contundente: “Ha ofrecido todo.
¿Y saben por qué?
Porque no quiere joder con Estados Unidos”.
Esta afirmación se produjo en el contexto de la intensificación de las operaciones militares en el Caribe y la autorización de misiones encubiertas de la CIA. El lenguaje explícito y desafiante de Trump parece diseñado para proyectar una imagen de dominio y para presionar psicológicamente al gobierno de Caracas, sugiriendo que Maduro está en una posición de debilidad y desesperación. Aunque el mandatario estadounidense no especificó qué tipo de concesiones se habrían ofrecido, sus palabras se alinean con reportes de prensa que mencionan acceso preferencial al petróleo y otros minerales estratégicos.
Desde Caracas, la vicepresidenta Delcy Rodríguez negó la existencia de tales negociaciones, pero la declaración de Trump busca socavar la imagen de fortaleza del régimen venezolano tanto a nivel interno como internacional.













