La administración Trump ha justificado estas operaciones como parte de una guerra contra el “narcoterrorismo”, vinculando las embarcaciones a organizaciones como el ELN y el denominado ‘Cartel de los Soles’, presuntamente liderado por Nicolás Maduro. El propio Trump ha difundido videos de los ataques en sus redes sociales, describiéndolos como “ataques cinéticos letales” contra “narcoterroristas”. En una de las operaciones, confirmada el 14 de octubre, murieron seis tripulantes. Sin embargo, estas acciones han generado una fuerte controversia, ya que familiares de algunas víctimas, como en el caso de ciudadanos de Trinidad y Tobago, aseguran que se trataba de pescadores inocentes. El presidente colombiano, Gustavo Petro, también denunció que una de las lanchas atacadas era colombiana y sus ocupantes eran pescadores, lo que ha añadido una capa de complejidad diplomática al conflicto. La falta de pruebas públicas por parte de Washington sobre los supuestos vínculos de las víctimas con el narcotráfico ha alimentado las críticas y las dudas sobre la legalidad y la legitimidad de estos ataques letales en aguas internacionales.