Sin embargo, esta justificación ha sido cuestionada.

El gobierno de Maduro niega rotundamente las acusaciones, afirmando que el verdadero interés de Estados Unidos son las vastas reservas de petróleo de Venezuela. Algunos analistas y medios de comunicación también han señalado inconsistencias en la narrativa estadounidense, como el hecho de que la mayoría del narcotráfico hacia EE.

UU. se produce a través del océano Pacífico y por rutas terrestres desde México, no principalmente por el Caribe.

Además, la droga que causa más muertes por sobredosis en EE.

UU. es el fentanilo, que no se transporta mayoritariamente por esta vía. Por tanto, la ofensiva en el Caribe es vista por muchos como un pretexto con fines geopolíticos más que una genuina operación antinarcóticos.