El propio presidente Donald Trump afirmó: “Ciertamente estamos pensando ahora en la tierra, porque ya tenemos bien bajo control el mar”.

Esta declaración fue interpretada como el siguiente paso lógico en su ofensiva contra los carteles de la droga que, según él, operan desde Venezuela. Los analistas especulan que estas operaciones podrían variar desde incursiones “quirúrgicas” para “neutralizar” a figuras clave del régimen de Maduro, hasta una invasión de mayor envergadura. La posibilidad de una intervención ha generado una fuerte reacción en los países vecinos. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó su preocupación, advirtiendo: “Sé qué puede pasar en Colombia... si allá caen misiles o, como anuncian hoy, si empieza por tierra una actividad violenta de agentes de la CIA”.

En el ámbito político estadounidense, la amenaza también ha causado inquietud.

Un grupo de senadores, tanto republicanos como demócratas, ha manifestado su intención de forzar una votación para prohibir un ataque terrestre no autorizado por el Congreso, argumentando que el pueblo estadounidense no desea una nueva “guerra interminable”.