Según una investigación del *Miami Herald*, los hermanos Rodríguez, con el aval de Maduro, presentaron dos propuestas a la administración Trump a través de intermediarios en Catar. El objetivo era convencer a Washington de que “un madurismo sin Maduro podría permitir una transición pacífica en Venezuela, preservando la estabilidad política sin desmantelar el aparato de poder”. La primera propuesta, presentada en abril, contemplaba la renuncia de Maduro, quien permanecería en Venezuela con garantías de seguridad, mientras Delcy Rodríguez asumiría la presidencia. Esta oferta es similar a la reportada por *The New York Times*, que incluía acceso a industrias petroleras y mineras para empresas estadounidenses a cambio del retiro de cargos penales contra Maduro.
La segunda propuesta, de septiembre, sugería un gobierno de transición encabezado por Delcy Rodríguez y el general retirado Miguel Rodríguez Torres, mientras Maduro buscaría exilio en Turquía o Catar. Los hermanos Rodríguez se presentaron como una alternativa “más digerible” o un “mal menor”, dado que no enfrentan acusaciones de narcotráfico por parte de la justicia estadounidense, a diferencia de otras figuras del chavismo. Sin embargo, Estados Unidos desestimó las ofertas, al considerar que no representaban un cambio real de poder, sino un intento de prolongar la continuidad del chavismo bajo nuevas figuras. La vicepresidenta Delcy Rodríguez negó públicamente la existencia de estas negociaciones. Analistas sugieren que estas maniobras reflejan tensiones internas dentro del chavismo y una estrategia para asegurar la supervivencia del régimen ante la creciente presión internacional.













