La activación ha sido progresiva, comenzando en las regiones con salida al mar Caribe y extendiéndose a los estados de Táchira, Apure y Amazonas, fronterizos con Colombia. Maduro ha hecho un llamado a la “unión nacional permanente” y ha pedido a ciudadanos, militares y policías activar “toda la fuerza de defensa integral” para proteger el territorio. El ministro de Interior, Diosdado Cabello, reiteró que el país se encuentra en “resistencia activa y prolongada” frente a la “agresión del imperialismo”. El gobierno venezolano ha reforzado su presencia militar en las fronteras occidentales y marítimas, desplegando nuevas unidades, equipos de defensa aérea y patrullas en zonas estratégicas. El ministro de Defensa informó que el despliegue forma parte de una operación de “vigilancia integral” que incluye ejercicios conjuntos entre el Ejército, la Armada y la Aviación. Estas maniobras se producen en un contexto en el que el régimen de Maduro ha denunciado repetidamente la presencia de aviones estadounidenses en el espacio aéreo cercano a su territorio y ha acusado a Washington de buscar un “cambio de régimen” para apropiarse de sus recursos petroleros. La activación del plan ‘Independencia 200’ es la respuesta más visible de Caracas a la presión militar de la administración Trump, mostrando una postura de preparación para un posible conflicto.