En un intento por detener la escalada de tensiones y aliviar las sanciones, el gobierno de Nicolás Maduro habría ofrecido en secreto a la administración Trump una participación dominante para empresas estadounidenses en los vastos recursos de petróleo y minerales de Venezuela, una propuesta que finalmente fue rechazada por Washington. Según una investigación de The New York Times, altos funcionarios venezolanos, con la aprobación de Maduro, presentaron una “propuesta de gran alcance” a un representante estadounidense. La oferta incluía abrir todos los proyectos de petróleo y oro a compañías de EE. UU., otorgarles contratos preferenciales, y redirigir las exportaciones de crudo venezolano de China hacia Estados Unidos.
Además, el plan contemplaba reducir drásticamente los contratos energéticos y mineros con aliados estratégicos de Caracas como Rusia e Irán.
Esta propuesta representaba una ruptura fundamental con el nacionalismo de recursos que fue central en la ideología del chavismo. Las conversaciones secretas ocurrieron mientras la administración Trump intensificaba su retórica, calificando al gobierno de Maduro de “cártel narcoterrorista” y desplegando buques de guerra en el Caribe. Sin embargo, la oferta fue rechazada porque la prioridad de Washington no era el acceso a los recursos naturales, sino la salida de Maduro del poder, una condición que el líder venezolano no estaba dispuesto a aceptar. El fracaso de esta vía diplomática secreta precedió a la decisión de Trump de cortar las relaciones diplomáticas y escalar la presión militar, evidenciando el profundo abismo entre los objetivos de ambas administraciones.
En resumenUna investigación periodística reveló que el gobierno de Maduro intentó una negociación pragmática con EE. UU., ofreciendo un control significativo sobre sus recursos naturales a cambio de un alivio en la presión militar y las sanciones. El rechazo de la oferta por parte de la administración Trump, centrada en un cambio de régimen, demuestra la incompatibilidad de sus objetivos y el fracaso de los canales diplomáticos secretos.