La medida ha sido criticada por legisladores demócratas, quienes acusan a Trump de eludir la autoridad constitucional del Congreso para declarar la guerra. La decisión de enmarcar la lucha antinarcóticos como un conflicto armado formal es un cambio drástico en la política estadounidense, que tradicionalmente la había tratado como un asunto de aplicación de la ley. La administración ha vinculado esta declaración a organizaciones específicas que ha designado como terroristas, incluyendo el Cartel de los Soles, al que acusa a Nicolás Maduro de liderar.
Trump declara "conflicto armado" con carteles de la droga para justificar ofensiva militar
Para proveer un marco legal a su ofensiva en el Caribe, el presidente Donald Trump ha notificado al Congreso que Estados Unidos se encuentra en un "conflicto armado no internacional" con los carteles de la droga. Esta medida redefine a los narcotraficantes como "combatientes ilegales" y autoriza el uso de la fuerza militar bajo las leyes de la guerra. La notificación, enviada a través de un memorando confidencial del Pentágono, argumenta que los carteles se han vuelto "más armados, mejor organizados y violentos", y que sus acciones constituyen un "ataque armado contra Estados Unidos" debido al "efecto acumulado de estos actos hostiles". Al designar a estos grupos como "combatientes ilegales", la administración Trump busca aplicar el derecho de los conflictos armados, lo que le otorga "poderes extraordinarios en tiempos de guerra" y permite que los ataques letales sean considerados operaciones de guerra legítimas en lugar de asesinatos extrajudiciales. Esta declaración se produjo después de que ya se hubieran realizado varios ataques contra embarcaciones, lo que sugiere un intento de justificar legalmente acciones ya ejecutadas.



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