El mandatario estadounidense exigió que Venezuela acepte “inmediatamente a todos los presos y personas de instituciones mentales” que, según él, fueron “obligados a entrar en los Estados Unidos”. Trump utilizó un lenguaje deshumanizante, calificando a estos migrantes de “monstruos” y “lo peor del mundo”, y advirtió que si Caracas no los recibe de vuelta, “el precio que pagarán será incalculable”. Esta retórica se alinea con la política migratoria de mano dura de su administración, que ha buscado limitar la inmigración y acelerar las deportaciones. La amenaza se produce en un contexto en el que el gobierno de Trump ha tomado medidas concretas para reducir la protección a los migrantes venezolanos. Recientemente, anunció el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para miles de sirios, y previamente había hecho lo mismo con los venezolanos, dejándolos en una situación de vulnerabilidad y expuestos a la deportación. La exigencia de Trump añade una nueva capa de conflicto a una relación ya tensa por las operaciones militares en el Caribe y las sanciones económicas. El gobierno de Maduro, por su parte, ha rechazado estas amenazas, considerándolas parte de una campaña de agresión más amplia. En su carta a Trump, Maduro mencionó que el tema de la repatriación de migrantes ya se había “resuelto y aclarado” en conversaciones previas, una afirmación que contrasta con las nuevas y contundentes exigencias del presidente estadounidense.
Trump presiona a Maduro con la deportación de migrantes y le advierte de un “precio incalculable”
La confrontación entre Estados Unidos y Venezuela se ha extendido al ámbito migratorio, con el presidente Trump amenazando con consecuencias “incalculables” si el gobierno de Maduro no acepta la repatriación de ciudadanos venezolanos deportados. En una serie de declaraciones a través de su red social Truth Social, Donald Trump ha intensificado la presión sobre el gobierno venezolano en materia migratoria.



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Durante más de 100 horas Irán ha quedado aislado del mundo con un bloqueo comunicacional casi total, solo interrumpido por los mensajes gubernamentales, en medio de masivas protestas que han dejado centenares de muertos según organismode de derechos humanos, aunque no hay reportes oficiales. No es la primera vez que el régimen de los ayatolás apela a la penumbra informativa, pero sí es el cerco más masivo a la conectividad, de acuerdo con expertos en monitoreo de este servicio.

La oposición venezolana no estaría siendo considerada en el diseño institucional que traza Estados Unidos en interlocución directa con las facciones del chavismo en el poder en el marco de un eventual escenario de transición tras el gobierno de Nicolás Maduro. Aunque la postura de Donald Trump ha evolucionado con respecto a la principal figura de las fuerzas opositoras, María Corina Machado, el papel de este sector no parece formar parte de la ecuación inmediata. Una reunión entre Trump y Machado el jueves en la Casa Blanca podría hacer virar la narrativa. O no.

Las protestas en Irán iniciaron por la crisis económica, pero en estas dos semanas han tomado un tinte político.

El oro enviado a Suiza provenía del Banco Central de Venezuela (BCV) y fue transportado para su procesamiento y certificación en bancos suizos. Recientemente, Suiza indicó que Nicolás Maduro, durante su mandato, trasladó a su territorio 113 toneladas de oro venezolano entre 2013 y 2016, un valor estimado de 5.200 millones de dólares, según datos aduaneros revisados por la agencia Reuters. Estas transferencias ocurrieron en los primeros años del régimen de Maduro y antes de que se endurecieran las sancionesinternacionales contra Venezuela. Este movimiento de oro forma parte de una estrategia del gobierno chavista para asegurar liquidez en medio de la creciente crisis económica del país, que comenzó a desbordarse tras la caída de los precios del petróleo en 2014, la principal fuente de ingresos de Venezuela. El oro enviado a Suiza provenía del Banco Central de Venezuela (BCV) y fue transportado para su procesamiento y certificación en bancos suizos. Durante este periodo, el régimen de Maduro adoptó una política de deshacerse de sus reservas de oro como medida para intentar salvar las finanzas públicas, enfrentando una situación económica cada vez más grave. El país, sumido en una hiperinflación y en medio de un colapso de sus sectores productivos, buscaba con estas medidas, aunque controvertidas, obtener recursos inmediatos para financiarsu administración y cubrir los crecientes déficit fiscales. La situación política y económica en Venezuela cambio drásticamente desde esos años, pero el oro sigue siendo un tema relevante en la actualidad. El 3 de enero de 2026, Nicolás Maduro fue capturado en Caracas durante una operación de fuerzas especiales estadounidenses. Se enfrenta a una serie de cargos, entre ellos narcotráfico y narcoterrorismo, y su arresto ha reactivado las investigaciones financieras a nivel internacional. […]






