El gobierno venezolano niega categóricamente las acusaciones, calificándolas de 'inventos del imperio' para desestabilizar al país. Incluso el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha declarado públicamente que el 'Cartel de los Soles' como tal 'no existe'. Analistas señalan que, si bien hay corrupción y vínculos de funcionarios con el narcotráfico, la narrativa de un cartel jerárquico liderado por Maduro es una construcción política que sirve a los intereses geopolíticos de Estados Unidos en la región.
Acusación sobre el 'Cartel de los Soles' fundamenta la ofensiva de EE. UU.
La acusación formal de Estados Unidos contra el presidente Nicolás Maduro de liderar el 'Cartel de los Soles', una presunta organización de narcotráfico y terrorismo, se ha convertido en la piedra angular de la política de Washington hacia Venezuela. Esta narrativa justifica tanto el despliegue militar en el Caribe como la recompensa millonaria por la captura del mandatario. Washington sostiene que altos mandos militares y funcionarios civiles del gobierno venezolano integran una red criminal que utiliza la infraestructura del Estado para facilitar el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos y otras regiones. Con base en esta acusación, el Departamento de Estado ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca a la detención de Maduro. Esta designación de 'narcoterrorismo' permite a la administración Trump enmarcar sus acciones, como el despliegue naval, como una operación de seguridad y no como una intervención política. Sin embargo, la existencia y estructura de dicho cartel es objeto de debate.



Artículos
5
La noticia la dio a conocer la Santa Sede.

Más de una semana después de la detención de Nicolás Maduro por Estados Unidos, la vida parece volver a la normalidad tanto en Venezuela como en la frontera con Colombia. Del lado colombiano, cualquier nuevo cambio, sin embargo, podría tener efectos económicos inmediatos. Nuestra enviada especial a Cúcuta, Melissa Barra, habló con los comerciantes.

Irán atraviesa una nueva ola de protestas que, por su intensidad y extensión, se ha convertido en el mayor desafío interno para el poder desde las movilizaciones de 2022.

Tras días de violentos enfrentamientos, las Fuerzas Democráticas Sirias, de mayoría kurda, han anunciado una tregua en algunos barrios de Alepo, cediendo el control a los soldados del gobierno nacional de Ahmad al-Sharaa. Mientras tanto, Estados Unidos ha reanudado sus ataques contra el autodenominado Estado Islámico, con decenas de incursiones de represalia tras la muerte de varios soldados estadounidenses en la zona Leer todo






