Sin embargo, el proceso avanza lentamente debido a dos obstáculos principales, según el periodista Juan Felipe Cadavid. El primero es la exigencia del jugador de un contrato por tres años, una condición que "no cala mucho en el equipo". El segundo son las preocupaciones por una presunta "indisciplina porque cada vez que viene a Barranquilla va a fiesta".

A pesar de estos inconvenientes, se informa que Muriel "ofreció rebajarse el sueldo y quiere jugar en Junior". Atlético Nacional también mostró interés, pero en el club verdolaga existiría la percepción de que el jugador utilizó su oferta para presionar a Junior. Con su contrato en Orlando vigente hasta diciembre de 2026, se espera que Muriel entrene por separado mientras se define su traspaso.