Al mismo tiempo, tendrá que evaluar a jugadores que buscan ganarse un puesto, como Juan Camilo Portilla, quien recientemente cambió de equipo para llegar con más rodaje al Mundial. Portilla, mediocampista de 27 años, se unió al Athletico Paranaense de Brasil con la meta de ser figura y asegurar su cupo. Otros jugadores como Marino Hinestroza, una de las promesas del fútbol colombiano, también esperan convencer a Lorenzo con su rendimiento en sus nuevos clubes. La gestión del grupo, la definición del estilo de juego y la toma de decisiones en la convocatoria final serán las tareas más importantes para el entrenador en los meses previos al debut contra Uzbekistán. El éxito de Colombia en el Mundial dependerá en gran medida de la capacidad de Lorenzo para ensamblar un equipo competitivo y cohesionado.