Este enfoque también se aplica a Luis Díaz, considerado una “pieza esencial” e indiscutible en el esquema del equipo. Sin embargo, el desafío para el técnico argentino no solo radica en potenciar a los que están en su mejor nivel, sino también en gestionar situaciones complejas.

La principal es la de James Rodríguez, un referente histórico que necesita recuperar continuidad para ser relevante.

Además, Lorenzo debe evaluar y potencialmente integrar a nuevas promesas como Marino Hinestroza, cuyo futuro en el equipo nacional dependerá de su evolución a nivel de clubes. El equilibrio entre la jerarquía de los veteranos y el ímpetu de los jugadores en racha será la clave del éxito para el estratega en los meses previos a la cita orbital.