Sin embargo, la operación enfrenta un obstáculo económico significativo debido a su elevado salario en la MLS, lo que convierte su regreso en una posibilidad tan ilusionante como compleja. El principal impedimento es su sueldo en Orlando City, que ronda los tres millones de dólares anuales, una cifra descrita como "completamente fuera del alcance del fútbol profesional colombiano". A pesar de esta barrera, los clubes mantienen la esperanza, ya que el equipo estadounidense podría estar evaluando liberar un cupo de Jugador Designado, lo que abriría una puerta para negociar una cesión. La especulación cobró más fuerza después de que el propio Muriel participara en una transmisión en vivo con Teófilo Gutiérrez, en la que reconoció las negociaciones y le envió un mensaje a la dirigencia de Junior: "Vamos a ver.

Ya yo me hice cargo.

La pelotica está del otro lado".

Este gesto fue interpretado como una clara señal de su disposición para facilitar el traspaso. Por su parte, Junior parece tener a Muriel como su plan A, pero también considera a Alfredo Morelos como una alternativa en caso de que la negociación no prospere, lo que añade una capa de estrategia al interés del club barranquillero. Nacional también ha realizado consultas, manteniendo la puja por uno de los atacantes colombianos más destacados de la última década.