Un estudio identificó seis sedes de “alto riesgo” por calor extremo, incluyendo Monterrey y Miami.

Basándose en las lecciones del sofocante Mundial de Clubes de 2025 en Estados Unidos, la FIFA ha tomado medidas preventivas. Se instaurarán pausas de hidratación obligatorias en los minutos 22 y 67 de todos los partidos, independientemente de las condiciones climáticas. Además, la programación de los partidos se ha ajustado para priorizar los horarios nocturnos en las zonas de mayor riesgo y los partidos diurnos en estadios climatizados. Estas medidas buscan proteger la salud de jugadores y aficionados ante un reto que, según los meteorólogos, será una constante en un país donde los récords de temperatura se baten cada año.