Sin embargo, el rendimiento en las Eliminatorias fue más irregular. A pesar de terminar el año en el tercer lugar de la tabla de Conmebol con 28 puntos, en una posición de clasificación directa, el equipo atravesó una racha de seis fechas sin victorias que generó dudas y aplazó la certificación del cupo al Mundial. El balance en los seis partidos oficiales fue de dos victorias, tres empates y una derrota. La producción ofensiva fue notable, destacando la histórica goleada 6-3 sobre Venezuela, pero los empates cedidos en casa contra Perú y Paraguay dejaron una sensación de oportunidad perdida. A pesar de estos tropiezos, el cuerpo técnico logró corregir el rumbo en el tramo final, asegurando puntos vitales que consolidaron el proyecto y la idea de juego de cara a los desafíos que se presentarán en 2026.