Su impacto en el Bayern Múnich fue inmediato y arrollador tras su traspaso desde el Liverpool por 65 millones de euros. En sus primeros 22 partidos con el club bávaro, participó en 20 goles, con 13 anotaciones y 7 asistencias, cifras que justificaron la inversión y silenciaron a quienes dudaban de su fichaje. Este rendimiento le valió ser incluido en el once ideal de la Bundesliga antes del receso invernal y ser catalogado como parte de uno de los “tridentes más temibles” de Europa. El reconocimiento trascendió las fronteras alemanas; el diario británico The Guardian lo ubicó en el puesto 31 de su lista de los 100 mejores futbolistas del mundo en 2025, siendo el quinto sudamericano mejor posicionado. Además, recibió la admiración pública de figuras históricas como el alemán Philipp Lahm, quien destacó su versatilidad y “mentalidad incansable”, y la leyenda del Liverpool, Steven Gerrard, quien elogió su “velocidad devastadora” y “espíritu guerrero”. Su rol en la Selección Colombia también fue protagónico, siendo designado como la figura del equipo durante el año, lo que consolida su estatus no solo como el mejor futbolista colombiano de la actualidad, sino como un referente a nivel global.