El guajiro fue el máximo goleador del equipo en el año calendario, demostrando su influencia determinante tanto en las Eliminatorias como en los amistosos con actuaciones que lo ratificaron como la estrella del equipo. Su incidencia en el rendimiento del equipo fue calificada como fundamental. Un análisis del año lo destaca como "la figura de la Selección Colombia en 2025", resaltando su aporte en goles, desequilibrio individual y continuidad competitiva. En el balance de goleadores colombianos en Europa, se especifica que Díaz anotó un total de 23 goles en el año, de los cuales cinco fueron con la camiseta de la Selección. Si bien no fue el máximo artillero colombiano en general en el Viejo Continente, sí lo fue para el combinado nacional, liderando el frente de ataque en momentos clave. Su impacto fue tan notorio que se le considera una pieza clave en las aspiraciones del equipo para el Mundial 2026, donde se espera que brille. Su capacidad para resolver partidos y su constante amenaza para las defensas rivales fueron cruciales para que Colombia superara los momentos de dificultad y asegurara su cupo en la Copa del Mundo, convirtiéndose en el referente indiscutido del ataque colombiano.