La 'Tricolor' deberá competir en sedes con condiciones geográficas y climáticas extremas, lo que requiere una preparación especial para optimizar el rendimiento físico.

Uno de los mayores retos será la altitud, ya que dos de los partidos de la fase de grupos se disputarán en Ciudad de México y Guadalajara. Para mitigar sus efectos, el plan contempla entrenar en Colombia en una ciudad con altura similar y realizar un partido de despedida en esas mismas condiciones antes de viajar. Lorenzo afirmó: “Tenemos la experiencia de hacerlo en otras ocasiones y lo manejaremos con las herramientas que tenemos al alcance".

El tercer partido, en Miami, presenta un desafío opuesto: altas temperaturas y una humedad sofocante, para lo cual se trabaja en estrategias de hidratación y gestión del esfuerzo.

Además, la búsqueda de la sede de concentración es una prioridad.

El seleccionador confirmó que ya se han hecho las peticiones a la FIFA, priorizando una ubicación en Estados Unidos cercana a México para facilitar los traslados.

“Hemos elegido la sede, pero dependemos de la aceptación de FIFA. (...) Hemos hecho la petición con tres ciudades, pero hay que esperar”, explicó Lorenzo.

Este plan estratégico integral busca que la adaptación a las diferentes condiciones no sea un factor que perjudique el desempeño deportivo, permitiendo que el equipo mantenga su intensidad y competitividad en todos los encuentros.