Hay que estar humildes, hay que trabajar, saber que es un torneo muy exigente”. Con estas palabras, Arias subraya que, si bien el sueño de ser campeones es real y compartido por el plantel, este debe ir acompañado de un trabajo arduo y respeto por los rivales. Reconoció que el camino es largo y que todas las selecciones inician con la misma probabilidad, pero la ilusión dentro del vestuario es un motor fundamental. Estas declaraciones son significativas, ya que provienen de un jugador clave en el esquema de Néstor Lorenzo y evidencian la convicción y la mentalidad ganadora que el cuerpo técnico ha inculcado en el grupo, motivando a la afición a soñar en grande.