Este sorteo define un itinerario desafiante que combina un cabeza de serie europeo con rivales de distintas confederaciones y complejidades logísticas. El calendario de la 'Tricolor' comenzará el 17 de junio contra Uzbekistán en el Estadio Azteca de Ciudad de México, seguido por un enfrentamiento el 23 de junio en Guadalajara contra el ganador del repechaje entre Congo, Jamaica o Nueva Caledonia. La fase de grupos concluirá el 27 de junio en Miami contra Portugal, el rival más fuerte del grupo. Una de las mayores preocupaciones para el cuerpo técnico de Néstor Lorenzo es el factor de la altitud en los dos primeros encuentros, que se disputarán a 2.200 y 1.500 metros sobre el nivel del mar, respectivamente. Esta condición, a la que la mayoría de los jugadores no está acostumbrada, contrasta drásticamente con el último partido en Miami, que se jugará a nivel del mar pero probablemente bajo altas temperaturas y humedad. El sorteo no solo plantea un reto deportivo por la calidad de los oponentes, sino también un desafío logístico y físico que requerirá una planificación meticulosa para asegurar que el equipo llegue en óptimas condiciones a cada partido, especialmente a los cruciales duelos iniciales en territorio mexicano.