Casos como el de Miguel Borja y Johan Carbonero ejemplifican esta aspiración.

Miguel Ángel Borja, tras finalizar su contrato con River Plate, se encuentra en un momento decisivo para su futuro.

A sus 32 años, el delantero ha expresado públicamente que su principal objetivo es tomar una decisión que le permita regresar a la Selección Colombia y disputar la Copa del Mundo. “Quiero tomar una buena decisión que me de la oportunidad de ir al Mundial, que para mí es muy importante”, confesó Borja, quien analiza ofertas de México, la MLS e incluso de clubes europeos en Rusia y Países Bajos. Su caso refleja cómo la proximidad del torneo influye en las decisiones de mercado de los jugadores. Por otro lado, el buen desempeño de los colombianos en el Brasileirão también los posiciona en el radar del cuerpo técnico. Johan Carbonero, por ejemplo, fue clave para que Internacional de Porto Alegre evitara el descenso, anotando un gol decisivo en la última jornada. Su rendimiento, junto con el de otros como Jorge Carrascal, campeón con Flamengo, y Kevin Serna en Fluminense, ha hecho que vuelvan a ser considerados para el seleccionado nacional, alimentando su aspiración de estar en la cita de 2026. El rendimiento constante en ligas competitivas es el principal argumento de estos jugadores para ganarse un cupo en el equipo que viajará a Norteamérica.