La posición en la tabla definirá si la 'Tricolor' enfrenta un trayecto accesible o uno lleno de potencias mundiales desde el inicio.
Según el análisis del periodista Carlos Antonio Vélez, clasificar en segundo lugar sería “perverso” para las aspiraciones de Colombia. Esto se debe a que el segundo del Grupo K se cruzaría en dieciseisavos de final con el segundo del Grupo L, que podría ser Inglaterra o Croacia, dos selecciones de gran jerarquía. Si lograra superar esa instancia, en octavos de final el rival podría ser España.
Este camino pondría a Colombia frente a tres potencias europeas de manera consecutiva, disminuyendo estadísticamente sus probabilidades de avanzar a etapas posteriores. Por el contrario, si Colombia logra liderar su grupo, el panorama en dieciseisavos de final sería más favorable, ya que se enfrentaría a uno de los mejores terceros, proveniente de los grupos D, E, I, J o L. Aunque en fases avanzadas como cuartos de final o semifinales los rivales de peso como Argentina, Brasil o Uruguay serían inevitables, asegurar el primer puesto permitiría al equipo ganar confianza y evitar un desgaste prematuro contra los favoritos al título. Esta proyección estratégica resalta que el último partido de la fase de grupos contra Portugal no solo definirá el liderato, sino que podría determinar el destino de Colombia en todo el torneo.













