La FIFA confirmó el calendario y las sedes para los partidos de la Selección Colombia en la fase de grupos del Mundial 2026, presentando un desafío logístico y físico significativo. El equipo nacional debutará en el Estadio Azteca de Ciudad de México y jugará su segundo partido en Guadalajara, antes de cerrar la fase de grupos en Miami, Estados Unidos. El fixture de Colombia impone un reto mayúsculo desde el inicio: la adaptación a la altitud. Los dos primeros encuentros, contra Uzbekistán el 17 de junio y frente al ganador del repechaje el 23 de junio, se disputarán en ciudades mexicanas con una elevación considerable (2.240 metros en Ciudad de México y cerca de 2.000 en Guadalajara). Esta condición geográfica es un factor determinante que puede influir en el rendimiento físico de los jugadores. Consciente de ello, el cuerpo técnico de Néstor Lorenzo ya ha comenzado a trazar un plan de aclimatación. Según los informes, se está evaluando la posibilidad de realizar la concentración previa en ciudades colombianas de altitud similar, como Bogotá o Medellín, para contrarrestar los efectos y llegar en óptimas condiciones a los duelos clave.
Carlos Antonio Vélez también destacó la importancia de este factor logístico.
El partido final contra Portugal, programado para el 27 de junio en Miami, se jugará a nivel del mar, lo que implicará una nueva adaptación en un corto período.
La gestión de las cargas físicas, la recuperación y la estrategia de preparación serán, por tanto, tan cruciales como el análisis táctico de los rivales para superar con éxito la primera ronda.
En resumenEl calendario de Colombia en el Mundial 2026 incluye dos partidos iniciales en la altitud de México (Ciudad de México y Guadalajara) y un cierre en Miami. Este escenario obliga al cuerpo técnico a diseñar un plan de aclimatación, considerando concentrarse en Bogotá o Medellín para mitigar el impacto físico.