A los 66 minutos, aprovechó una serie de rebotes dentro del área y ejecutó una acrobacia para poner a su equipo temporalmente en ventaja por 2-1.
Este gol no solo significó su estreno en las redes de Brasil, sino que también confirmó la proyección que mostró durante su participación con la selección juvenil. Los artículos destacan que su buen desempeño en el Mundial Sub-20 fue lo que le permitió dar el salto al fútbol brasileño.
Desde su llegada a Botafogo, Barrera ha disputado cuatro partidos, y esta actuación es vista como el posible inicio de una carrera prometedora en uno de los clubes más importantes de Brasil. La pirueta aérea se volvió viral rápidamente, consolidando su imagen como una de las grandes promesas del balompié sudamericano.













